No voy a contar toooda la historia sobre mi interés y posterior boludismo por tener un blog, porque ya lo hice acá (si no tienen Facebook no van a poder ver la nota, pero si no están en esa red social seguramente sea porque no tienen acceso a internet, y si no tienen acceso a la red de redes no están leyendo esto, así que no sé para qué carajo hago esta aclaración)
Pero puedo arrancar contando la ‘historia reciente’.
Leo blogs. No voy a decir que soy blogadicto, pero hay algunos que sigo religiosamente.
Bue, va de nuevo. Leo algunos blogs. Pero no me alcanza con leerlos. Mi condicion de opinólogo sin ninguna base científica, académica o teatral me obliga a opinar de todo o casi todo lo que me da la gana.
A veces puede ser para hacerme el inteligente (una amiga me dice Sabihondo -y desde que lo hace la quiero un poquito menos-), a veces para decir mi verdad (otro amigo me dice Honestidad Brutal -y desde que lo hace lo quiero igual-), a veces porque tengo ganas de pelearme con alguien (desde que me divorcié no tengo con quién discutir), a veces es por cosas menos malignas como seguir ideales, principios y bla bla bla (desde que soy adulto lo de los ideales viene en descenso), o a veces simpelemente porque no tengo nada mejor que hacer (desde que decidí no tener TV por Cable, internet se apoderó de mi vida -traducción: cambié un ‘monstruo de un solo ojo’ por otro-).
Pero resulta que después de escribir comentarios, hay gente que de hecho los leyó! Y para colmo, hubo algunas personas que hasta les gustó una o dos frases de mi autoría! (Prueba irrefutable que este mundo da para todo). Y como frutilla de la torta, tres personajes hasta me sugirieron que abra un blog propio! (Ou margot, esta gente no entiende nada!)
El punto es que no les di bola y segui comentando en blog ajeno. Pero ellos insistieron!!! Yo si fuera ellos cambiaría de psiquiatra/psicólogo/bar/peluquería o donde sea que hagan terapia.
(ta, no puedo mentir tanto, no se imaginen que fue una insistencia intensiva, lo reptitieron tímidamente una o dos veces, con eso alcanza, pero quería darle dramatismo al tema).
Ahora, la historia no queda ahi (si quedara ahi, este blog seguiria sin existir) Una de estas 3 personas, Alejo, mi hermano (no de sangre sino de alma), un día me ofrece hacerme toda la programación, registro de dominio, y todas esas cosas de las que no entiendo nada. Pero tá, el me quiere un poco, finalemente vivimos juntos varios años y es tío de mis hijas. Es lógico que no sea objetivo en su pensar.
Pero otro, el Mono, un día me invita a que ponga un post en su blog. Evidentemente el tipo tiene un instinto autodestructivo, porque una cosa es desarme el fracaso, pero otra distinta es permitir que yo use su propio blog como plataforma!
Y esperen qué hay más. Falta el catalizador final. Fede, otro de los 3, ese sí, se fue a la mierda. Literalmente. Se ve que un lunes de noche se mamó y se fumó, no se le ocurrió nada para escribir en su propio blog, y me abrio esta cuenta en WordPress, a prepo. Con total premeditación, alevocía y ventaja. Y me paso los datos. Recibí un mail que empezaba con “Ya no tenés excusa”, y terminaba con “LA REPUTA MADRE QUE LO PARIÓ!!!”. El contendio del mail no importa. Uno no puede argumentar contra ese encabezado y finale.
Así que acá estoy…. qué hago ahora? No se me ocurre nada para decir! (opa, en realidad ya salió un primer post casi sin darme cuenta)
Vayan mis puteadas agradecimientos por obligarme a tener que escribir seguido incentivarme a la posibilidad de usar esta forma de expresión a:
- Federico Munichor – El catalizador
- Juan Cruz Soares Gache – El que me prestó su blog
- Alejo Fossati – Mi hermano, y el primero en romper los quinotos con esto.
Si por casualidad viniste a dar a esta página, además de darte mi pésame, te cuento que no pienso escribir todos los viernes, o todos los lunes, o todos los nada. Pero cada tanto si, así que te sugiero registrarte para que te lleguen los mails, o suscribirte al feed.
También te cuento que voy a hacer un copy-paste masivo desde mis Notas de FB, que es donde escribia antes, y así me ahorro el laburo de postear por unos días. Si ya las leíste, ahora podés comentar. Y si ya comentaste, comentá de nuevo, qué también!
Ahora viene la parte donde las 2 o 3 personas que caigan acá me felicitan, me desean éxitos (o al menos un “que te sea leve”), hacen comentarios, me ponen en sus blogrolls, ponen un link en el status de Facebook/Twitter, se suscriben a los nuevos post del blog, le cuentan a sus amigos, etc etc. De esta manera puedo intentar atraer a alguna persona más a que lea esto (nunca me gustó la expresión “3 gatos locos”, por eso quiero que samos 5 o 6).




