Recordando resultados deportivos II

Seguimos con mis experiencias deportivas.

Skate. En la calle me manejaba bastante bien para lo mala que era mi tabla. Era un buen medio de transporte. Pero no me pidas nada de ‘ollies’, y nunca pude tirarme en la “U” y poder volver… parado.
En esta categoría entra también el sandboard. Es divertido. Divertido verme caer…

Atletismo. Mi colegio, además de ser de varones, tenía pocos alumnos. En mi clase éramos 21. Y se practicaban varios deportes, así que todos teníamos que participar de todo. Hice 100 mts, posta, bala, salto largo, salto alto, etc. Ni me acuerdo de los resultados, así que asumo que no fueron buenos.

Rugby. Con ése deporte me quedé con las ganas porque jugamos sólo un año en el colegio. Lo suficiente como para que todo el resto de los colegios nos pinten la cara sistemáticamente, y no poder cobrarnos ni una sola un año después. Creo que en todo el año ganamos un sólo partido, contra un rejunte de divisiones más jóvenes de otro colegio. O sea, le ganamos a unos nenitos.
Al año siguiente, al director de mi colegio (que era el único que había jugado al rugby y por ende era nuestro DT), lo mandan a Kenya (si, como en Kenia, África) a dirigir un colegio. Ahí se acabó nuestra historia con la ovalada.

Basketball. Ahí tenía un puntito. La altura. Mido 1,85mts desde los 13 años, así que corría con cierta ventaja en mi adolescencia. Pero no me atrapó mucho que digamos. Jugué 4 o 5 veces en mi vida, así que este deporte no cuenta. Sí tengo un buen recuerdo jugando al Reloj con Alejo. Grande Pendex!

Fierros. Cuando yo trabajaba en un fondo de inversión, el gimnasio era parte del paquete de beneficios. Así que con dos colegas nos anotamos en Perfil para poder hacer fierros mientras mirábamos buenos culos. en un buen gimnasio. Unos meses después vino la debacle en la empresa. Lo que era un ‘No stress’, paso a ser un lugar complicado para trabajar. Mis compañeros fierreros dejaron de trabajar ahi, así que iba solo al gym. Un día me empezó a doler la cabeza en cada serie de aparatos. Según el médico, era por el stress, y me recomendó los deportes aeróbicos…. chau Perfil, hola rambla de Pocitos.

Jogging. Después de mi intento fallido por aumentar bíceps, vinieron la corridas por la rambla montevideana. No duró mucho. Ahora, ésta si que no es culpa mía che! No corro mucho porque fumo hace casi 20 años, los pulmones no me dan! Bueno, OK, sí es culpa mía.

Ski acuático. Digamos que no aprendí enseguida. Pero después que le agarré la mano a pararme, está muy bueno! Está bueno salir del laburo, conseguir una lancha, cargarle nafta (queman bastante las hdp!), conseguir esquies, que el mar este calmo (o ir a un lago -más lejos, obvio-), que algun idiota que me arrastre por el Rio de La Plata… practiquísimo!

Bochas. Me imagino a los 90 años jugando bochas con mi amigo Isma. Y le voy a seguir ganando! jaja. Resulta que le gané la mayor parte de las veces que jugamos, pero él insiste que no. Es matemático. Le gano, y en el instante pone una excusa, como que tiré el bochín muy lejos, que le dio el sol en la cara, o que la novia lo distrajo por algo. Al día siguiente ya empieza a poner en duda quién ganó. Seis meses después te dice (y lo increible es que lo dice totalmente convencido!) que ganó todos los partidos sin excepción. Lo triste de que pierda tanto, es que él tiene infinitamente más horas de bochas que todos nosotros juntos. Es el Presidente de ABU (Asociación de Bochas del Uruguay), una organización sin fines de lucro (y sin registro oficial en ningún sitio) que organiza campeonatos de bochas-playa.
No hablo del Tejo playero porque es lo mismo (y por decir eso, Isma se debe estar rasgando las vestiduras en este momento).

Karting. Los que se rían de que manejar autitos de juguete no es un deporte, los invito a que vayan alguna vez. Al final de cada carrera estás sudando litros, te duelen los brazos, y con suerte tenés sólo uno o dos moretones en la espalda y cadera. Tuve una época de Karting intensivo. Había una pista en Av. Italia y después una en Mvd Shopping, donde íbamos seguido con amigos y/o gente del laburo. Llevábamos un registro los tiempos y un ranking, la competencia era brutal. Yo tenía el segundo o tercer puesto casi garantizado. El primero? never!

Moto – cross. Nacho (padrino de mi hija Guille) tenía una enduro versión mini. 80 CC. Qué grande esa moto! La ventaja que tiene es que no tenés que estar enorme para andar en ella, y cuando te estás por caer alcanza con que estires las patas y estás parado en el piso. Íbamos a un camino de tierra atrás del Polo Club. Volvíamos totalmente tapados de barro. Un par de veces fuimos a una pista “oficial” de MotoCross, excelente. Un día la fundimos y se acabó la fiesta. Tengo el pistón roto como cenicero…
Mi intento con una moto de las grandes en cambio, fue patético. No la pude hacer saltar. Una vueltita a velocidad de paseo por la pista y a devolverla a su dueño antes que se rompa.

Bicicleta. Mi medio de transporte hasta los 15 o 16 años. No lo siento como deporte. De grande me compré una. No la usé mucho que digamos. Se la presté a Alejo, y nunca volvió. Pendex, ¿cuánto te pagaron por ella?

Bueno, ya estoy con a lengua afuera, así que van a tener que esperar un poco para saber sobre el deporte de mis amores (y no me refirero a ‘deportes’ de cama).

También me faltan intentos con otros deportes: rafting, paracaídas, parapente, ski sobre nieve, baseball (me tengo fe en éste eh!), football americano, lucha libre, entre otros. Con otros sí hice intentos, que no dan ni para contarlos: ping-pong, bowling, ajedrez…
Estoy a la orden para quien quiera!

Esta entrada fue publicada en Anécdotas, Riéndome de mi y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.