Preguntas que me hago mientras ando por la calle:
- Por qué la gente estaciona en pleno centro usando dos lugares?
- Por qué los chanchos no salen los días de lluvia?
- Por qué el viene por la izquiera y se manda como si tuviera preferencia, cuando le frenás apretadito te caga a puteadas?
- Por qué a la gente le gusta tanto la bocina?
- Por qué los limpiavidrios sí laburan los días de lluvia, si se va ensuciar de nuevo enseguida?
- Por qué a veces la gente se parece a su autos?
- Por qué a veces no?
- Por qué un cuidacoches te dice “hasta mañana” cuando fue la primera (y tal vez la última) vez que estacionaste en ese lugar?
- Por qué los bondis se creen que pueden pasarte pro arriba?
- Por qué cuando vas a cruzar una calle y hay cola de autos, a uno se le ocurre frenarte justo en el medio cosa que nadie pueda avanzar?
- Por qué en las calles angostas la gente para con balizas como si nada, y el resto del mundo que espere?
- ¡Mirá esa mujer! ¡Pa, no puede estar tan buena! ¿no sera…? Ufa, no, no es…
- ¿Los partidos políticos limpiarán y re-pintarán toda la ciudad después de las elecciones?
- Los semáforos, ¿pueden estar peor coordinados?
- No será momento de arreglar las calles?
- No habría que ponerle carteles con los nombres de las calles en las esquinas?
- ¿Cuándo nos volvimos tan pelotudos?
Supondrán que vengo juntando este lista de cosas hace meses. Pues no. Me pasaron casi todas en un sólo día.
Ah, ustedes se preguntarán por qué el título! Un antepasado mío (tatara abuela, o algo así) se llamaba María del Tránsito. Increíble. Nació a principios del 1900, supongo que no había mucho tránsito y por eso no era un nombre tan extraño… pero supongo que de grande le debe haber molestado bastante.




