Una persona comentó ampliamente la publicación de mi post anterior en Facebook. Como no se acerca ni por las tapas a muchas cosas (insultos, básicamente) que leí en estos días sobre la Iglesia y sus integrantes, y creo que viene de alguien inteligente que no busca atacar sino hacer una crítica, es que hoy hago un post para reflexionar sobre algunos cuestionamientos que son bastante recurrentes sobre la fe católica.
Cito el comentario a continuación, para los que no tienen acceso a mi perfil en Facebook:
“Yo no soy católico pero como buen liberal respeto todas las creencias. Ahora bien, ¿que es una creencia o en qué se basan las creencias? Yo creo que la tierra gira alrededor del sol porque hay pruebas contundentes al respecto y mi razón me lo indica. Sin embargo la Santa Iglesia mandó a la hoguera a miles por sostener esto y el propio Galileo se salvó por un pelito. “Eppur si muove”.
No veas las críticas a la Iglesia e incluso a las creencias de los católicos como un “ataque”, sino simplemente como un cuestionamiento a sus bases y fundamentos y también a sus conductas, que en última instancia, son conductas de seres humanos y por lo tanto, falibles.
Los curas pederastas son una realidad y lo fueron siempre. Hoy salen más a la luz porque vivimos en sociedades un poco más libres y porque las noticias fluyen más rápido que en la edad media. Y esto es en parte culpa del famoso celibato, que tengo entendido se empezó a exigir a partir del 1500 y pico por motivos mas terrenales que celestiales. Los protestantes, judíos y otras religiones no tienen este absurdo y contra natura sistema de represión sexual.
Por otro lado, el marketing de la Iglesia es MUY MALO. Nada más aburrido que un casamiento cristiano, si parece más un velorio que una fiesta !!!. El discurso que da el cura casi nunca tiene relación con los novios y recita palabra viejas con poca emoción y menor convicción !! ¿Cómo pretenden captar adeptos con semejantes acciones? El catolicismo tiene muchas cosas buenas que decir y muchos buenos valores que promover, pero lo hace tan mal que suena ridículo y hasta falso. Lo cual es un problema serio.
Last but not least, la vieja discusión entre religión y ciencia. A medida que la ciencia avanza, las religiones retroceden. Los Egipcios tenían un rey para la cosecha, otro para la lluvia y otros cientos para cada acontecimiento de sus vidas. A medida que fueron entendiendo estos fenómenos naturales sus dioses fueron cayendo y hoy nadie habla de ellos.
Mis hijos van al colegio Jesús María y se les hace muy difícil aceptar la virginidad de María o la resurrección de Cristo o que de dos muñequitos de barro nacieron Adán y Eva. Ellos creen mas en Darwin. Entre otras cosas porque tienen acceso a internet.
El mensaje de la Iglesia sería mas útil si trasmitieran el SIMBOLISMO de esos sucesos más que los sucesos mismos. Es más importante el simbolismo de alguien que RENACE y que tiene una VIDA ETERNA, no porque haya un paraíso que lo espera, sino que tiene vida eterna porque será recordado por sus acciones en el mundo real. Como le sucedió a Cristo. Pero también “resucitaron” Churchill, Gandhi, Van Gogh, Ayn Rand, Roosvelt, Fleming, Ford y tantos otros ….
Cuando no crees en el mensaje (el cuento de la resurrección, que la tierra es el centro del universo, etc.) y tampoco en el mensajero (los curas con sus vestimentas y rituales), tampoco crees en el contenido. Y eso es lo grave. Porque el catolicismo tiene buen contenido para trasmitir.
Abrazo,
G”
Mi respuesta inicial en Facebook fue simple:
“G, me parece que no entendiste el contenido. Puedes creer lo que quieras, puede gustarte mas o menos algunas cosas, podemos discutir por horas de muchas de estas cosas. Pero es mi religión y se merece respeto. No me parece sano que empecemos la discusión con una parte diciendo que mi casa es fea o que mi padre es aburrido. Es mi casa. Respeto. A eso me referia.”
Ahora, en esta nota, voy a desarmar un poco las cosas que dice “G”, y sirve además como continuación del post anterior.
Primero creo que hay que hablar de comprensión. Uno no debería hablar de un tema en particular sin intentar comprender la situación de las personas en esa situación. La fe no necesita de pruebas, entonces no podemos empezar cuestionando una religión por falta de pruebas, porque en ese caso estamos cuestionando todas las religiones juntas, así que la discusión debería ir para el otro lado. Los creyentes somos creyentes, punto. Acepto que una persona no crea. Pido entonces que acepten que uno tiene un Credo donde se basa su religión, que incluye a la Virgen María, a la resurrección, a la Iglesia, la vida eterna, entre otros conceptos. Esta es nuestra base, y hay otras cosas y personas que podrían ser cuestionadas, pero no nuestra base.
Lo segundo es el respeto por las tradiciones de otros. Yo no me sentiría muy cómodo si pretendiera opinar sobre las prohibiciones del Sabbat de los judíos, como la prohibición de atar dos hilos o de de prender fuego en ese día. Puede parecerme raro, pero es parte de su religión, de sus costumbres, o vaya a saber de qué. Mi opción es no participar de esa religión, pero nunca me atrevería a decirle a un judío por qué debe abandonar esos ritos. ¿quién soy yo, si no conozco su religión en profundidad?
También creo que hay que pararse de los dos lados para entender algunas cosas. Los hombres de la Iglesia han cometido un montón de barbaridades. Es lo que tiene, la Iglesia está formada por hombres comunes, y por tanto pasibles de error. Pero por suerte está la justicia, ésta debe actuar con todo el peso de la ley. Ahora, una cosa es atacar al hombre, y otra es atacar a la institución o el credo. Es nuestra familia, y como en toda familia hay ovejas negras, hay manzanas podridas. Y cuando mi hermano se manda una macana, no deja de ser mi hermano. Eso no me hace cómplice (hasta que lo sea, y entonces yo también sería una manzana podrida). Pero no es lo que se pretende ni mucho menos. La Iglesia no intenta estar por encima de la ley. Pero sí pretende ser misericordiosa (por ejemplo el Papa Juan Pablo II perdonó a Ali Agca por el intento de homicidio, aunque el hombre haya estado varios años más en la cárcel).
Ahora, yo me pregunto, ¿habrá más pederastas cada mil habitantes en la Iglesia que en cualquier otra religión? ¿Habrá más que entre el conjunto de los padres de familia? ¿Habrá más que entre el conjunto de los policias, o de los taxistas, o de los sindicalistas? Cuando sale un caso de un padre de familia que abusa de su hijo, yo no veo a distintas organizaciones diciendo “la paternidad no funciona más, debemos buscar otra manera de criar a nuestros hijos”. Y aún si eso lo dijera una asociación de padres, podríamos escucharlos al menos, pero los que más opinan son los que nunca tuvieron hijos (o sea, los agnósticos, saliendo de la analogía).
Además, ahora la gente también opina cuando no hay delito. Cuando un cura se sale del carril y mantiene relaciones con una mujer adulta y con pleno consentimiento, ¡la gente también critica, opina, y se rasga las vestiduras! ¿Dónde está el delito? Sí hay una falta a la doctrina, pero eso es algo para arreglar internamente. La verdad, si en mi casa tengo un hijo que se le ocurre, no sé, ser de Nacional cuando somos todos Manyas, es un tema que hablaré con él (esto me hace acordar que tengo que hablar con mi hija), pero, ¿a quién le importa más que a mi? ¿Por qué todo el mundo siente que tiene derecho a opinar? ¿y por qué lo hacen sin antes preguntar o analizar más detenidamente lo que dicen? Y aún si recibiera las críticas en mi casa, las acepto de cualquiera, ¿o de la gente cercana a mi familia?
En el caso del celibato de los curas, la gente opina como si los curas fueran niños que raptamos de sus padres, y los hubiéramos esclavizado y torturado para ordenarlos en el sacerdocio. No es así. Ellos libremente se acercaron a la Iglesia, y decidieron ordenarse luego de un largo proceso. Si no querían ser célibes, hay otros lugares donde pueden dar una gran ayuda a la Iglesia. Incluso lo pueden hacer en el ejercicio de la fe y el amor como cristianos ordinarios, como padres, hijos, hermanos, profesionales, emprendedores. Es ahí, en el ejercicio ordinario de la fe, inmersos plenamente en la sociedad, donde creo que tiene más valor. Aclarado ese punto, si es razonable o no que los curas sean célibes deja de ser discutible, ya que fue una opción de vida de una persona libre y pensante. Además no veo muchos “gremios” de curas pidiendo que los dejen tener sexo. ¿Entonces, qué papel juegan sus críticos?, ¿son defensores de los ‘pobres curas’ que no se pueden defender a si mismos? Vamos! Para mi esto es un simple ataque por el gusto de despotricar contra la Iglesia.
Sobre el punto que el marketing de la Iglesia es malo, es una afirmación fuerte para hacer a la ligera. Es como que alguien sin acceso a la web vaya a criticar duramente a Facebook con sus 400 millones de usuarios. Yo no me animaría.
También me llama la atención que algo es “aburrido” por haber ido a un par de celebraciones puntuales. Si, por ejemplo, yo no tuviera relación con el mundo empresarial y fuera a un par de eventos puntuales (como una reunión de una cámara de empresas), diría que el mundo empresarial es un bodrio y con mal markenting. Ahora, si nos metemos un poco en lo que se hace todos los días, es infinitamente más interesante y por eso me encanta mi trabajo. De la misma manera, no puedo juzgar el marketing de la Iglesia por haber ido a un par de casamientos. Aún en ese ejemplo, si los novios son católicos y no lo hacen simplemente para desfilar por la Iglesia, los verás seriamente emocionados, es el momento más importante de sus vidas. No la fiesta ni la luna de miel: es el sacramento del matrimonio. Pero eso es una puntita de lo que hay detrás. Hay misas, reuniones de oración, retiros espirituales, comedores para niños carenciados, colegios enteros, clases de catequesis, millones de libros, tareas de ayuda al prójimo en todos los ámbitos, teólogos que desgranan la historia, millones de apóstoles en la calle (díganle a la Madre Teresa si su vida como religiosa fue aburrida), campamentos, coros, iglesias de todo tipo y color en los lugares mas recónditos del mundo, hay ayuda en zonas de guerra/catástrofes, en fin, de todo y para todos los gustos.
La historia en sí, digamos “el Brochure oficial“, es más que interesante (créase o no en su contenido) y es un libro escrito hace (nada más) que un par de miles de años y con plena vigencia. Si alguien se mete en una Iglesia a una hora cualquiera, tal vez vea sólo unas pocas personas calladas. Silencio absoluto. Qué aburrido! Para ti, no para ellos.
Además para criticar el marketing hay que conocer la estrategia de la organización. Si la Iglesia quisiera parecer algo interesante y de moda, podría cambiar un montón de cosas. Pero creo que la estrategia viene mas por el lado de mostrar que los cimientos son fuertes, que es algo bastante estable en un mundo de inestabilidad, y por eso los cambios se hacen de una manera casi imperceptible. No conozco una “empresa” que haya durado tantos años… supongo que se deben estar haciendo una o dos cosas bien.
Creo que no vale la pena ahonadar mucho más sobre el marketing cristiano. Sólo llama la atención que si el marketing es malo, el comentarista citado anteriormente haya accedido a mandar a sus hijos a un colegio católico… bastante bien para un mal marketing.
Sobre la aplicación de simbolismo, coincido en que hay mucho simbolismo en nuestra doctrina. En lo que no coincido es en que no se usa. Se aplica todos los días. En cada Misa, luego de leer un pasaje de la Biblia, el cura dedica unos minutos a interpretar lo leído, para que tenga valor en nuestra vida diaria a orientar a los católicos para que puedan sacar mayor provecho de los valores transmitidos en nuestra fe. Pero, otra vez, falta acercarse un poco a la Iglesia para saber a ciencia cierta qué tanto se usa.
Para finalizar, me gustaría saber por qué mucha gente ajena a la Iglesia siente que es necesario criticarla. Como si los cristianos hubiéramos pedido su ayuda. Como si necesitáramos que alguien más cuestione nuestra fe. Nosotros ya las cuestionamos a veces, pero a la larga o a la corta volvemos a entender y creemos en el mensaje y en el mensajero (es lo mismo que el matrimonio, tiene un montón de cosas buenísimas, pero hay veces que deseamos que nuestro cónyuge venga con un botón de “standby”, o a veces uno de “eject”! Pero eso no quiere decir que abandonemos fácilmente nuestro matrimonio).
En serio, quiero saber. Al menos diganme qué ganan ustedes. ¿Viene a ser una especie de “anti-apostolado”? ¿se confunde a la Iglesia con un ente estatal donde todos votamos quién ocupa el cargo o qué se debe hacer en esa dependencia? ¿les molesta que haya algo más grande que “Papá Estado” que nos cuide a todos? (al margen, es interesante cómo algunos que se burlan porque sentimos protección de nuestro Dios, se la pidan al Estado en lugar de salir al mercado a ganarse las cosas con sus propios méritos).
Pero, al final del día, como dijo Goethe (y no Cervantes): “sus estridentes ladridos sólo son señal de que cabalgamos“.
Yo soy católico. Cuando le pegás a mi Iglesia, me pegás a mi.
Ahora, si te gusta, seguí pegando.




